Francesc Casas

Francesc Casas. Seamos Smart People

La sociedad del sándwich mixto

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No recuerdo exactamente cuándo leí un artículo de Ángel Becerril titulado “La sociedad del sándwich mixto”, pero me encantó este título, lo que reflejaba y su desarrollo. Ahora que ya ha pasado un tiempo, y sobretodo por los momentos actuales que estamos viviendo, creo que puede resultar interesante refrescar esta teoría.

Partamos del supuesto de que tenemos que comer alguna cosa, no disponemos de mucho tiempo y no nos apetece cocinar ¿Qué soluciones tenemos? Hay una que es casi universal y muy recurrente, un sándwich mixto, de jamón y queso. Comida fácil, rápida, no excelente pero tampoco malísima, digamos que tiene una calidad media. Esta metáfora la replicamos a nuestra sociedad, de forma que hablaremos de la sociedad del sandwich mixto.

Apliquemos este ejemplo a nuestra vida cotidiana. Si realizamos un análisis en profundidad nos damos cuenta de que todos nuestros ámbitos; profesional, social, personal, ocio, … están regidos por una calidad media. Estamos inmersos en la dictadura de lo mediocre. El filósofo y profesor de la Universidad de Québec, Alain Deneault, autor de Mediocracia cuando los mediocres llegan al poder (Ed. Turner), denuncia que “vivimos un orden en el que la media ha dejado de ser una síntesis abstracta que nos permite entender el estado de las cosas y ha pasado a ser el estándar impuesto que estamos obligados a acatar”. Analiza cómo los ciudadanos son cada vez más idiotas. La mayoría de personas prefieren amodorrarse antes que pensar, a ver cómo inevitable lo que resulta inaceptable y cómo necesario lo que es repugnante.

El catedrático de Filósofía Política y Social de la Universidad del País Vasco, Daniel Innerarity, señala que “nuestros sistemas masivos de calificación , de evaluación y de indicadores están pensados para gestionar la media. Y la verdad es que lo hacen bastante bien”. Pero ¿qué ocurre? Que cualquier disonancia o cuestión que nos suene extraña suele calificarse como mala. Por tanto es necesario crear un sistema paralelo en donde puedan alojarse estos hechos o circunstancias, la excepcionalidad que sale de la media del sistema y que no tiene donde cobijarse.

Según Denault, “uno puede ser un mediocre muy competente, es decir, aplicado y servil pero sin convicciones. En ese caso, el futuro es suyo”. Generamos una sociedad con un círculo vicioso. Los mediocres se organizan para adularse de unos a otros, se aseguran de devolverse sus favores y van consolidando el poder de un clan que irá creciendo atrayendo a sus semejantes.

Este sistema se ha consolidado hoy totalmente en nuestra Sociedad. Los políticos adoran la mediocracia, todos con independencia de sus tendencias, están instalados en este engranaje. Es mucho más fácil no salirse de los límites de la media, una media que los votantes han escogido precisamente por no salir de su media, la media lo rige todo, no hay lugar para la discrepancia fundamentada, ni para las mentes brillantes o para estadistas con visión de futuro. Hoy todo se reduce a la estrategia de la media. A nivel laboral y profesional el sistema funciona igual, se buscan profesionales medios, no malos pero que no brillen por su cuenta.

Las Organizaciones prefieren a personas que no estén comprometidas política o moralmente o que no sean originales en sus pensamiento y métodos. Quieren a trabajadores mediocres pero competentes, que estén en la media. ¿Y en lo personal?

Hoy las relaciones de pareja son cada vez más breves y complicadas. Mucha gente prefiere la soledad en vez de un compromiso real y fuerte. Asusta involucrarse en un proyecto que no controlan porque no depende de ellos solamente. Y entonces las parejas viven relaciones medias, es decir les asusta salir del sistema establecido creado para vivir en compañía, no valen otras alternativas, ya que nuestra sociedad no ve con buenos ojos lo que sale de la media, de forma que muchas ven frustradas sus inquietudes por culpa de un sistema que no se ajusta a su ideal.

Creo que hoy la mediocridad se ha convertido en un estándart. Un sistema que además se promueve en todas las facetas de la vida. Ser mediocre ya no es una tara, ahora resulta que podría ser incluso una virtud. Me gusta la conclusión del artículo que leí, dice que la democracia es un sistema de gobierno para la gente media, y propone que la solución sea elevar esa media, que haya más cultura de formación. No tenemos que mejorar el proceso de selección de líderes. Nos obsesionamos con ellos o con su ejemplaridad cuando lo que hay que trabajar para mejorar es la inteligencia colectiva de la sociedad. Y eso vale para los Gobiernos o para cualquier forma de organización humana. Por tanto, si queremos salir de la media, disfrutar de una sociedad mas sostenible y solidaria y mejorar en todos los aspectos, procuremos salir de estas medias preestablecidas. Es el momento de brillar por nuestra individualidad y ser originales.

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